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dc.contributor.advisorSimonelli Muñoz, Agustín Javier
dc.contributor.advisorGómez Gallego, María
dc.contributor.advisorBalanza Galindo, Serafín
dc.contributor.authorGallego Gómez, Juana Inés
dc.date.accessioned2014-06-05T08:02:47Z
dc.date.available2014-06-05T08:02:47Z
dc.date.created2013-06-06
dc.date.issued2013-06-06
dc.date.submitted2013-06-06
dc.identifier.urihttp://hdl.handle.net/10952/829
dc.description.abstractIntroducción. El sueño es un fenómeno fisiológico restaurativo y esencial que ocupa un tercio de la vida del ser humano y cuyos mecanismos y función todavía hoy no son bien conocidos. A pesar de ser uno de los grupos de patologías más frecuentes en el hombre, las referencias al sueño y a sus patologías en medicina occidental han sido escasas hasta el S.XIX. El estudio del sueño como actividad fisiológica no comenzó hasta 1929 con el descubrimiento de la electroencefalografía por el neuropsiquiatra alemán Hans Berger, desterrando definitivamente la idea del sueño como un estado unitario y homogéneo. En este sentido, podemos afirmar que el aporte más relevante para la praxis clínica de la medicina del sueño vino de la electrofisilogía que se convirtió, con el desarrollo de la polisomnografía, en la abanderada de las pruebas para el sueño. La calidad del sueño constituye un aspecto clínico de gran importancia no sólo como factor determinante de la salud, sino como elemento propiciador de una buena calidad de vida. El 60% de los adolescentes manifiestan sentirse cansados por falta de sueño o dificultad para dormir, del 30-40% de la población padece insomnio y el 60% de los trabajadores por turnos informa de alteraciones en el ritmo circadiano. Dormir poco o mal merma las funciones mentales, debilita la memoria, altera el juicio crítico y aumenta la tendencia a quedarse dormido. En España son pocos los trabajos que estudian los hábitos de sueño en los jóvenes universitarios. Nos parece importante abordar su estudio en la población universitaria de nuestra facultad, junto con otros aspectos como: calidad del sueño, tipología circadiana, patrón de sueño, somnolencia diurna y hábitos de sueño. Objetivos: Para ello, nos planteamos como objetivo principal conocer la prevalencia del deterioro del patrón del sueño en los alumnos de enfermería de la Universidad Católica San Antonio y su relación con los hábitos de sueño, aspectos sociofamiliares y rendimiento académico. Material y método: Para dar respuesta a los objetivos propuestos en nuestro trabajo se ha utilizado metodología cuantitativa, diseñando un estudio observacional, descriptivo y prospectivo, de secuencia transversal. La población de estudio quedó compuesta por los alumnos de 1º, 2º y 3º de grado en enfermería que cumplieran los siguientes requisitos: Ser alumno de la Facultad de enfermería y acudir a clase en el momento de entrega del cuestionario en la fase de recogida de datos. Quedaron excluidos del estudio aquellos alumnos que padecían algún trastorno del sueño previo, o bien que estuviesen en tratamiento con fármacos psicotrópicos. Se ha utilizado una técnica de muestreo no probabilístico, realizando el cuestionario todos los alumnos que asistieron a clase en el momento de la encuesta. Para el cálculo del tamaño de la muestra hemos utilizado el programa de cálculo de tamaños muestrales Ene 2.0 (Laboratorios Glaso W), y se ha realizado en base a la estimación de que la proporción de alumnos universitarios con ESD obtenido de la prueba piloto es del 68%, con una precisión de ±5 y un error alfa del 5% para una población finita de 950 alumnos. Resultó una muestra necesaria de 248 sujetos, siendo la muestra final de 401 sujetos. Como variables dependientes se han utilizado 4 escalas: La Escala de Edpworth, Índice de Calidad del sueño de Pittsburg, Escala de Matutinos Vespertinos Adan y Almiral y la Escala de Hábitos de Sueño, de elaboración propia. Las variables independientes son: sexo, edad, estado civil, hábitos de vida, curso académico y rendimiento académico. Conclusiones: La Escala de Somnolencia y el Índice de Calidad del Sueño, describen a los estudiantes universitarios de la Facultad de Enfermería como malos dormidores, con una alta prevalencia de somnolencia diurna, una latencia de sueño prolongada, superior a treinta minutos, un sueño poco reparador y un importante déficit de sueño. El cronotipo intermedio es el más común entre los alumnos de enfermería si bien, puede apreciarse una clara tendencia a la vespertinidad. Los estudiantes prefieren la actividad nocturna antes que desarrollar sus tareas durante el día. Los alumnos que ostentan un mayor número de asignaturas suspensas son también los que peor calidad del sueño tienen, presentan un ritmo circadiano vespertino, poseen malos hábitos de sueño, duermen menos horas al día, tienen un IMC más elevado y fuman un mayor número de cigarrillos al día.es
dc.language.isoeses
dc.rightsReconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 España
dc.rights.urihttp://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/3.0/es/
dc.subjectNeurocienciases
dc.subjectCiencias Médicases
dc.subjectCalidad de vidaes
dc.titleCalidad del sueño y somnolencia diurna en estudiantes de enfermería: estudio de prevalenciaes
dc.typedoctoralThesises
dc.rights.accessRightsopenAccesses
dc.description.disciplineMedicina
dc.description.disciplineEnfermería


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