Las Siete Maravillas de la Antigüedad. Humanismo, transmisión cultural e influencias artísticas.

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2021

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La noción de maravilla tiene su origen en el sentimiento de asombro o admiración, emociones que para Aristóteles suponen el inicio de la filosofía, y de esos vocablos, surge, ya desde Heródoto, un léxico relativo a lo maravilloso y/o asombroso. Desde los θῶμα o θώματα, como prodigios de la naturaleza, hasta los θέαμα o θεαμάτα, entendidos como portentos dignos de verse, los términos relativos a las maravillas, en definitiva, se refieren a lo que es digno de admiración; de hecho, la palabra maravilla deriva etimológicamente del latín mirabilia, que a su vez procede del verbo mirari –admirar– y del adjetivo mirus, como algo extraordinario, sorprendente y hermoso. En la filosofía de Platón encontramos el término “arquetipo” o “modelo”, que va ligado a la idea de maravilla pues, siguiendo el pensamiento platónico, las Maravillas de la Antigüedad se convierten en las ideas primigenias, en los modelos a emular. Esta idea se extendió con el Humanismo; el gran interés por la Antigüedad clásica retomó la concepción aristotélica de la maravilla como principio del saber, como documento que sanciona el proceso intelectual del conocimiento. En el Renacimiento se fijó, además, la lista canónica de las Siete Maravillas y comenzó el fenómeno de creación de compilaciones visuales de las mismas, así como de recreaciones e interpretaciones. Del Renacimiento a nuestros días, la idea de maravilla ha ido cambiando, de imagen poética de perfección a epítome científico-tecnológico. Lo que se ha mantenido es el número siete, que tiene un significado cultural y religioso muy antiguo. En el caso de las Maravillas, entendidas como obras como no hay otras iguales, el número siete tiene más relación con su sentido de número único, ninguna es superior o inferior a otra, son todas iguales, y no se pueden agrupar ni dividir en subgrupos. El siete simboliza la totalidad, y de ahí su elección para las listas de maravillas, que compilan la totalidad de lo asombroso.

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