Resumen
En el contexto actual de crisis climática y transición energética, los biocombustibles se han convertido en un elemento esencial dentro de las políticas globales orientadas a la descarbonización de la economía y a la consecución de los objetivos de desarrollo sostenible. La creciente urgencia de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, la volatilidad de los precios de los combustibles fósiles y la necesidad de reforzar la seguridad energética han impulsado a los Estados y organismos internacionales a promover fuentes alternativas basadas en la biomasa. Entre ellas, los biocarburantes representan una opción de gran potencial, pero también un desafío regulatorio, económico y ético de enorme complejidad.
La Unión Europea (UE) ha desempeñado un papel pionero en la configuración de un marco normativo destinado a fomentar el uso de biocombustibles sostenibles. Desde la adopción de la Directiva 2009/28/CE (RED I), pasando por la Directiva (UE) 2018/2001 (RED II) y la más recie...