Abstract
Los docentes de Educación Física representan un grupo de población que se expone crónicamente a la radiación solar. “La importancia de la radiación ultravioleta (RUV) en la inducción de cáncer cutáneo fue demostrada directamente en 1959 por Blum”
(Serra y Tribó, 1994, p. 329). Existen pocas investigaciones descriptivas del cuidado de la piel de los educadores físicos. El presente artículo tiene por objeto la reflexión de los riesgos que de la exposición solar se derivan en la labor docente, tomando conciencia de los mismos y estableciendo una serie de recomendaciones preventivas.