Abstract
Los niños con desconocimiento lingüístico son una parte cada vez más importante dentro del alumnado que se
atiende en los centros educativos. Su inclusión con naturalidad en el engranaje de los procedimientos habituales
en las aulas es un reto que hemos de asumir los docentes. En todo caso, para que ello se produzca, es necesario
replantearse el modo en que son utilizados algunos materiales didácticos. Desde el aula de educación musical,
un uso adecuado de los recursos tecnológicos, especialmente de los medios audiovisuales, puede favorecer que
todos los alumnos, sin exclusiones y cooperativamente, alcancen los objetivos propuestos para su nivel. En este
sentido, se presenta un ejemplo práctico testado en varios contextos y, en consecuencia, modificado por las
contingencias que se encontraron en su aplicación.